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MIÉRCOLES 04 DE NOVIEMBRE DE 2020 

PRINCIPALES RETOS DEL SISTEMA DE PENSIONES

EXPOSICIÓN: 

Estudiante:

Jazmín Fuentes Cordero

Jacqueline Sánchez Villanueva

Ababileth Solórzano Gómez

El Covid-19 y los adultos mayores

El 2020 sorprendió a toda la población a nivel mundial con una enfermedad que hasta hoy no tiene una cura, aunque se hayan hecho gran cantidad de estudios, alrededor del mundo. Esta enfermedad llamada Coronavirus o Covid-19, se propagó en poco tiempo por su alto grado de contagio.

La realidad de todas las personas cambió, ya no se puede salir a la calle con tranquilidad, no se debe visitar ni a la propia familia porque se corre el riesgo de contagiarse o ser contagiados, pero qué pasa con la población adulta mayor.

Ellos son los más vulnerables, y el riesgo de muerte es mucho más elevado, al tener diversas condiciones de salud muchos que son contagiados su organismo no resiste y mueren, por lo cual se les ha limitado el acceso a diversos lugares, se les solicita que si necesitan artículos de necesidad básica es preferible que le soliciten a alguien más que se los consiga y que ellos no salgan de sus hogares.

Además, en caso de que los lleguen a visitar tomen las medidas necesarias para prevenir el contagio como lo es ponerse cubre boca, careta, guantes y mantener a mano alcohol en gel, no recibir besos ni abrazos y desinfectar todas las áreas que las visitas han tocado.

La población no estaba preparada para enfrentar la situación actual y menos los adultos mayores, porque ellos fueron los más afectados, ya no pueden asistir a sus reuniones, la familia no los debe visitar, deben permanecer encerrados y no pueden tener contacto social.

Esto tiene grandes implicaciones en su salud física y mental, para muchos de ellos el tener que mantenerse solos o prácticamente solos para evitar ser contagiados porque padecen enfermedades de alto riesgo es como una tortura, que los invade de tristeza.  Algunos de los que viven en el campo tienen la posibilidad de salir fuera de sus hogares (al patio) y tener contacto con la naturaleza, pero los que tienen su hogar en la ciudad es aún más difícil, ellos viven un completo encierro.

Esta es una situación que no solo se ha presentado en Costa Rica sino a nivel mundial, que ha cobrado la vida de miles de personas y las cifras cada día siguen creciendo y muchos de estos adultos mayores no solo tienen que vivir encerrados, sino que han perdido a gran cantidad de familia, provocando que su estado emocional se debilite y sus padecimientos incrementen.

Las lágrimas, desesperación, angustia, impotencia, ira, tristeza son muchos de los sentimientos que envuelven a esta población etaria, y aunque muchos desean poder ayudar la mejor manera es no tener contacto con ellos, para prevenir el contagio y en el peor de los casos la pérdida.

Tristeza es uno de los sentimientos más presentes en los adultos mayores, por el miedo a ser contagiado, el tener que soportar el encierro y la posibilidad de que sus hijos, nietos, esposo (a), amigos puedan perder la vida a causa de este virus invade sus corazones de angustia y mucho dolor.

Por tal razón, muchos de sus seres queridos han tratado de tener algún contacto con ellos a través de la tecnología y así minimizar los efectos negativos del aislamiento, aunque estas medidas de confinamiento que se realizaron fue para evitar la propagación del virus y para que no se contagien.

Además, como se ha mencionado el riesgo de enfermarse del Covid-19 aumenta con la edad y los adultos mayores son los más vulnerables,  ya que algunos padecen otras enfermedades y  al tener este virus en su cuerpo complica aún más la salud, Guerrero y Yépez (2014) afirma que:

Las principales enfermedades que enfrentan las personas mayores son las crónicas no transmisibles como efecto de los hábitos y costumbres que se conservan desde la niñez. El impacto de estas enfermedades en la población de edad avanzada son dos o tres veces mayores en países de ingresos bajos y medianos, que en los de ingresos altos. Incluso en los países más pobres, la mayor carga para la salud de las personas mayores proviene de enfermedades como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, discapacidad visual, pérdida de la audición y demencia. Con frecuencia las personas de edad avanzada padecen varios de esos problemas de salud al mismo tiempo.

Ante este panorama ellos se enfrentan a otros desafíos como el abandono, el maltrato, dificultades económicas, falta de acceso a la atención médica y faltante de equipos de protección ante el virus, ya que no todos cuentan con las mismos recursos, además las personas adulta mayor también fueron afectadas por este virus debido al hacinamiento, no contar con servicios básicos, malos hábitos, entre otros.  Esta enfermedad es muy agresiva y puede provocar la muerte al no contar las condiciones favorables que permita al cuerpo resistir a esto.

Por otra parte, esta pandemia ha traído muchas incertidumbres en diversos  temas y uno de ellos es las consecuencias que esto tendrá a largo plazo para los adultos mayores, aunque aún no se sabe a ciencia cierta que va a ocurrir, muchos especialistas dicen que algunos órganos se verán afectados quizás hasta lo que le quede de vida a la persona.

Uno de ellos es el corazón debido a que algunas pruebas tomadas tiempo después demuestran daño duradero al músculo cardíaco. Esto puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca u otras complicaciones cardíacas en el futuro. Otro órgano afectado serán los pulmones, ya que el tipo de neumonía que con frecuencia se asocia con el virus puede causar daños duraderos en algunas partes de los pulmones. Por último, el cerebro ya que el COVID-19 también puede aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson y Alzheimer.

En el curso de Jubilación un asunto de jóvenes el tema de síndromes geriátricos mostró que muchas personas adultas mayores sufren de estos tipos de problemas por algunos descuidos en su juventud, pero en este caso también se habla de que personas jóvenes que ya padecieron el virus cuando lleguen a su vejez van a tener más posibilidades de padecerlas debido a esta enfermedad, entonces ya no solamente implica un cuidado de salud física o mental si no se tendrá el temor de saber que ya esto se desarrollará en el futuro.

Por otra parte, no solamente tendrán consecuencias a nivel físico si no también mental debido a las depresiones y ansiedades lo cual es un tema que está abarcando a todo tipo de población por las razones de que no se puede convivir o salir con otras personas y para los adultos mayores esto es aún mayor ya que, por ser una población de alto riesgo tienen aún más limitaciones para poder tener una vida “normal” como los demás.

Además, el aislamiento está comprobado que puede ser una gran influencia para desarrollar otras enfermedades que la persona desconocía. Esto debido a que el cuerpo se enfoca en trabajar aún más para mantener un equilibrio mental en el cuerpo para no caer en alguna depresión o crisis.

La Administración de Recursos y Servicios de Salud de los Estados Unidos advierte que la soledad puede ser tan perjudicial para la salud como fumar 15 cigarrillos al día. Los sentimientos de aislamiento y soledad pueden aumentar la probabilidad de depresión, presión arterial y muerte por enfermedad cardiaca. También puede afectar la capacidad del sistema inmune para combatir infecciones, un hecho que es especialmente relevante durante una pandemia

Otras de las dificultades que enfrentan los adultos mayores mucho antes que surgiera la pandemia del covid 19 son la carencia de recursos económicos para tener acceso a los servicios de salud esenciales, un problema que esta pandemia dejó en evidencia.

Además, muchos de los que contraen esta enfermedad tienden a tener más complicaciones lo que puede conllevar la muerte, ya que con la edad el sistema inmunológico también envejece lo que provoca que su respuesta ante esto sea menos eficiente.

Por lo que, se realizaron varias iniciativas de confinamiento y distanciamiento social para evitar el contagio en esta población, sin embargo las medidas tomadas surgen  efectos negativos en la salud de ellos, al no poder realizar actividad física, además que puede provocar deterioro cognitivo, fragilidad, soledad y afectar el estado emocional.

Al estar en aislamiento algunos de ellos pueden tener malos hábitos alimenticios, miedo e irritabilidad por sentirse encerrados, no poder dormir bien o incluso tener ideas irracionales. La cuarentena es un gran desafío para todos, pero aún más para los adultos mayores, ya que necesitan convivir con otras personas. Aunque estas iniciativas lo hicieron con las mejores intenciones para ayudar a esta población a evitar el contagio, no tomaron en cuenta en cómo puede afectar estas acciones a ellos.

 

Referencias

Filgueira, B.(2020). Cuarentena por coronavirus: el impacto del aislamiento social en la salud mental de las personas.  https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2020/03/17/cuarentena-por-coronavirus-el-impacto-del-aislamiento-social-en-la-salud-mental-de-las-personas/

Guerrero, N y Yépez, M(2014). Factores asociados a la vulnerabilidad del adulto mayor con alteraciones de salud. http://www.scielo.org.co/pdf/reus/v17n1/v17n1a11.pdf

Creado: Ababileth Solórzano Gómez 

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